“My Sweet Lord”: religión y censura
“La galería Roger Smith de Nueva York ha decidido cancelar la próxima exposición de una escultura de chocolate que representa a Jesucristo desnudo en la cruz, debido a las protestas de grupos cristianos por coincidir la exhibición con la Semana Santa. La escultura titulada My Sweet Lord (Mi dulce Señor) -que representa Jesucristo crucificado y que está hecha de chocolate con leche iba a ser expuesta a partir de este lunes. La obra mide 1,80 (es decir, es de tamaño natural) y ha salido de las manos del escultor Cosimo Cavallaro… La exposición ha sido suspendida después de que organizaciones católicas decretaran un boicot contra el Hotel Roger Smith, que comparte gerencia con la galería de arte… Entre los grupos que protestaron por el anuncio de la exposición figura la Liga Católica para los Derechos Civiles y Religiosos, cuyo portavoz, Kiera McCaffey, calificó la exhibición de “un asalto a los cristianos durante la Semana Santa”.”

Las analogías con la canción de George Harrison y la metáfora de la eucaristía cristiana (”comer” a Cristo en la comunión) hacen a esta obra mínimamente interesante. No tiene un sentido ofensivo, y la ironía es apenas leve, en realidad, y lo único inusual viene a ser el desnudo “total”. Pero eso no lo ve todo el mundo. Y no porque no pueda, sino porque no quiere. En pleno 2007 todavía hay gente que cree que el arte sobre asuntos religiosos debe centrarse en la reverencia y la adoración únicamente. No pueden entender que hay otras formas de entender los relatos religiosos, otras aproximaciones no religiosas a estos asuntos, o que puedan darse comprensiones religiosas paralelas. 500 años de arte secular sobre asuntos religiosos, botados a la caneca. ¿Los cristianos acaso no “asaltan” a los laicos en Semana santa? ¿Qué hacer con nosotros, las minorías no religiosas? Lo peor de todo es que esto no pasa en Popayán o Tunja, sino en Nueva York, la meca cosmopolita de occidente, y la iniciativa es generada por grupos católicos, que se supone no son tan poderosos en E.U.
No es el primer caso. En 2001, una artista chicana, Alma López, hizo una re-interpretación de la iconografía guadalupana con una imagen que hacía actual a la virgen de Guadalupe, de la misma manera en que muchos artistas desde la Edad media han vestido a personajes de la Biblia con ropas y atuendos propios de la época de su época. En vísperas de Semana santa, la exposición presentada en Nuevo México (E.U.) también enfrentó protestas . La exposición también tuvo que cerrar. En la página de la artista pueden leer artículos al respecto. He aquí la obra blasfema:

La siguiente pintura, una “Coronación de la Virgen”, es otro ejemplo de personajes de la Biblia con fachas de la época de autor. Muy fashion, sí, como todo lo de Botticelli. ¿Qué blasfemo, cierto?

En un caso similar al de Alma López, el artista mexicano Rolando de la Rosa presentó, en 1988, una instalación que representaba a la Virgen de Guadalupe con rostro de Marilyn Monroe y a Jesucristo con el de Pedro Infante, la cual fue desmontada del Salón Nacional de Artes Plásticas del Museo de Arte Moderno de México, debido a numerosas protestas; el director del centro, Jorge Alberto Manrique, fue destituido.

En ambos casos se da una interesante unión entre lo pop y lo religioso, una unión que hace rato se da en el sincretismo popular latinoamericano, en el que deportistas, cantantes, modelos, actores de cine o de telenovelas rivalizan con imágenes religiosas o reproducciones del “gran arte” dentro de nuestra iconografía.
Recordemos en Colombia el caso, mucho menos artístico, de la última cena representada en imágenes provocadoras por la revista Soho. La reacción no se hizo esperar y muchos pegaron el grito en el cielo, demandando incluso, pero es que también las revistas light pueden ejercer su libertad de expresión. En otro caso de publicidad gratuita a partir de escándalos, Marithé François Girbaud utilizó a comienzos de 2005 una interesante imagen como centro de una campaña publicitaria, en la cual un grupo de modelos femeninas representaba la última cena, evocando el fresco de Da Vinci. La iglesia demandó a la empresa francesa, argumentando que “trivializar los actos que constituyen el fundamento mismo de una religión era un insoportable acto de violencia moral”. Claro, ni Cristo ni los apóstoles pueden ser mujeres. Eso es trivializar la religión.

Es obvio que expresiones artísticas como la fotografía, o productos de la creatividad como la publicidad también deben disfrutar de la tolerancia que tanto se predica para la religión. Pero en los casos anteriores eso no se dio. Menos mal salimos de la Edad media, pero ¿a qué se debe que la religión prevalezca en estos casos sobre otras áreas de la cultura? Cualquier forma de coacción a la creatividad humana es indeseable y torpe, especialmente cuando hablamos de arte. ¿Recuerdan “La última tentación de Cristo” de Scorsese? Prohibirla en los sitios donde lo hicieron, incluyendo Colombia, evitó que muchos creyentes y no creyentes experimentaran una verdadera experiencia espiritual de la mano de un gran cineasta, así fuese desde una perspectiva poco ortodoxa; evitó que muchos reflexionaran a fondo sobre un tema central en la cultura occidental. Algo similar puede pasar cada que los fanáticos logran evitar la exhibición de obras como la de Cavallaro o Alma López, independientemente de su calidad artística. En todo caso, como objeto artístico (ya que el arte no tiene que andar arrodillado ante la religión) esa imagen de Alma López es una reinterpretación interesante de una larga tradición ideológica, y está más cercana a la gente que la aria de ojos azules que generalmente encontramos en los altares de los feligreses. El arte moderno y postmoderno, además, hace rato que se dedica a rescatar lo cotidiano, lo lejano a toda bulla grandilocuente salvadora, y un buen ejemplo de eso es la chocolatina crística de Cavallaro.
Para terminar, creo que es bueno recordar en esta semana de reflexión una cita atribuída a Voltaire: “Aquellos que te hacen creer en absurdos pueden hacer que cometas atrocidades.”
19 comentarios to ““My Sweet Lord”: religión y censura”
Escribe un comentario
Usted debe iniciar sesión para poder dejar un comentario.
Abril 6, 2007 en 6:08 am
lo que más me sorprende es el poder de veto que todavía ejerce la iglesia. En estos días en que uno creería que la iglesia a perdido su poder es increíble que todavía puedan evitar que películas se presenten, destituir personas y evitar exposiciones de arte. ¿será que estamos de nuevo en la edad media?
Abril 6, 2007 en 9:11 am
Por lo menos por aquí cerca, muchos estarían felices dentro de ella, Schizoid.
Nada más vea mañana viernes santo el movimiento de una ciudad de casi 8 millones de habitantes.
Abril 6, 2007 en 7:23 pm
faltó la recreación de la última cena que hizo Buñuel en Viridiana
http://www.angelfire.com/bug/dersteppenwolf/photos/ultima_cena_viridiana_bunuel.jpg
después de eso buscaron la excomunión…
(desde luego eso creo que poco le importaría a don Luis)
Abril 6, 2007 en 9:59 pm
No voy a discutir el hecho evidente de la censura a mensajes de todo tipo con contenido religioso, pero creo que la critica a la censura debe ir mas alla. En general, me parece que encuentra usted el lado “taquillero” por el cual mostrar la torpeza de la censura. La “victimizacion” del laico en la Semana Santa: del tema del arte religioso pasa a una consideración sobre la Semana Santa para volver a un hecho sobre el arte en Nueva York. Yo, la verdad, me perdi el nexo entre Popayán y sus costumbres y como el pobre laico debe aguantarse eso, a la censura a una obra de arte en Nueva York.
Ahora, que lo comun entre el Botticelli y la obra de Alma Lopez sea vestir a personajes religiosos “con ropas y atuendos propios de su época” me parece impreciso. Deja usted de lado, como quien no quiere la cosa, la connotaciones del vestido de bano de dos piezas en nuestra epoca, y la mujer con el torso desnudo en la parte inferior de la obra. Y decir que Alma Lopez haya acercado el icono blanco a un ser humano mas cercano a nuestra apariencia latinoamericana olvida a la Guadalupana misma.
En el caso de Rolando de la Rosa es tambien imprecisa la descripción según la cual lo que sucede es que la Virgen de Guadalupe ha sido representada con “el rostro” de Marilyn Monroe.
Que el problema en el caso de la publicidad de Girbaud sea que la Iglesia no admite que la ultima cena sea representada con mujeres deja de lado buena parte del asunto. Intentar entender en que sentido la Iglesia piensa que se trivializan los fundamentos de su religión, sin dejar de lado la critica que usted hace, pero ampliando el espectro un poco mas, haria de la critica un elemento mas util.
Y al final, creo que es torpe la pregunta “¿a qué se debe que la religión prevalezca en estos casos sobre otras áreas de la cultura?” Y creo que es torpe porque la esencia de ese lugar “sagrado” para muchos, sino la mayoria del genero humano, es que es justamente sagrado, goza de un aura especial, ocupa un lugar preeminente en muchas vidas; y de ser tratado como se trata, por decir algo, la publicidad, lo sagrado, lo religioso dejaria de ser tal. Sera el sueno del dogmatico ilustrado, pero no veo por que ha de ser un ideal de humanidad. Entender la queja religiosa como “incapacidad de entender”, brutalidad medieval, pone a quien eso cree en el mismo plano dogmatico del creyente intolerante.
Abril 7, 2007 en 4:08 am
Estepario, gracias por recordarnos a Buñuel. Creo que voy a tener que repetirme esa película en una versión decente, sin el sonido de Señal Colombia.
Alejandro, bienvenido.
Sumercé siempre tan polémico. Igual su crítica siempre será recibida con gusto por acá..
La queja religiosa, claro, es tan válida como la del laico. En ese sentido las dos posiciones deben ser apoyadas dentro de una sociedad abierta, sin tener que llegar a utopías ni ideales irrealizables. Eso significa que si alguien se siente ofendido por el contenido o las posturas ideológicas de algún grupo religioso, también podría recurrir a la justicia para que le apoyara en un reclamo justo.
Es por eso que no es torpe o banal preguntarse por qué la religión prevalece en estos casos sobre otras áreas de la cultura. También el arte y la libertad de expresión y la ley son sagradas a su manera, y si se restingen pierden su razón de ser.
La trivialización del mensaje de la Iglesia ha sido permitido por la Iglesia misma de muchas maneras, aunque el feligrés perspicaz apenas lo note. Nada más recuerde las misas carismáticas y los sermones amorfos de los curas pro - política. Eso es más trivial que cualquier afiche de Girbaud. Respecto a las piruchas de Marilyn, creo que no las describí bien, es cierto, pero no veopor qué no van a permitirle al artista mexicano que haga arte crítico o irreverente. La guadalupana de por sí es morena y aindiada, sí. La versión de A. López no es irrespetuosa por usar un bikini, muy actual y usual hoy dia, por lo mismo que la versión de Boticcelli tampoco lo es: son reinterpretaciones de una tradición que no tiene por qué ser intocable.
La “ilustración dogmática” es una contradicción en los términos. Ningún científico nuclear ha mandado cerrar una exposición donde se ridiculice la fusión del átomo, por ejemplo.
Lo de los brincos: son ejemplos similares al de la noticia.
Y sí, las fiestas paganas, como el 31 de diciembre, o el glorioso 1o de mayo, también son válidas y producen mucho ocio y desperdicio.
Venga y comente más a menudo.
Abril 8, 2007 en 9:00 am
Cualquier “ataque” a la alienación máxima, la religión, sin importar que tan auténtica o consciente pueda ser, es tomada como una agresión directa a las tradiciones sin que necesariamente lo sea; por lo general estos “ataques” al aura religiosa tienen fines comerciales, pues polemizar en torno a la religión vende. Crear ampolla en torno a la religión es algo efectista y fácil, y en últimas no es un ataque real o integral como a veces se hace creer, pues al final algo se vende, alguien se lucra con ello y por ende, hace parte del sistema. Se ataca a la religión con el sentimiento, el pensamiento y la acción, no con un imagen de Jesús sumergida en un vaso de orina (famosísima y comentadísima obra millonaria, estrepitosamente premiada, que alguna vez pasó por el MoMA de Nueva York), sino con una oposición integral e incondicional a la religión, a sus espantos llamados dioses, y a los comerciantes del miedo y la superstición conocidos como sacerdotes, monjes o ministros. Caricaturizar las figuras religiosas es chiste viejo, si nos quieren hacer reír o indignar, que se busquen algo mejor.
Abril 8, 2007 en 1:17 pm
“Cualquier forma de coacción a la creatividad humana es indeseable y torpe, especialmente cuando hablamos de arte.” (J. Sorel.)
Y si a un artista le da por hacer una exposición con torturas en vivo, ¿no habría que coaccionar su creatividad humana? Yo diría: Cualquier forma de generalización es sospechosa.
“La “ilustración dogmática” es una contradicción en los términos.” (J. Sorel.)
¿Puede uno inferir de eso que ud. cree que la ilustración está libre de dogmas? Si es así, no estaría muy de acuerdo. Existe el dogma de que hay algo así como la razón universal. O el dogma de que lo mejor para cada ser humano es emplear su propia razón individual para conducir su vida. Burlarse crudamente de la razón tal vez enrabonaría un poco a un ilustrado convencido.
Abril 9, 2007 en 4:54 am
El propósito del post se está logrando. Enriquecer el problema y lograr una discusión hasta interesante.
A.R. De acuerdo. El escándalo religioso vende bastante, o si no revisemos la historia del Heavy Metal. La crítica a la religión se debe hacer con más inteligencia, y en eso Alejandro también tiene razón.
Aquí está una foto de la obra a la que se refiere, no la conocía pero googleando se logra todo en la vida. Por lo visto la ampoya que creó no fue poca cosa. Lo interesante es que hasta algunos católicos reconocieron el valor crítico de la obra, desde interpretaciones “descentradas” del dogma. Según la Wiki:
“Sister Wendy Beckett, an art critic, consecrated virgin and Catholic nun, voiced her approval of Piss Christ. She explained in a television interview with Bill Moyers that she regarded the work as a statement on “what we have done to Christ” - that is, the way contemporary society has come to regard Christ and the values he represents.
Piss Christ is often used as a test-case for the idea of freedom of speech, and was described in the journal Arts & Opinion as “a clash between the interests of artists in freedom of expression on the one hand, and the hurt such works may cause to a section of the community on the other.”
(Vea, la wiki sirve de entrada a cualquier parte, lo jarto es cuando uno se queda ahí.)
j.p. Me alegra que venga gente de mi alma mater por acá. Bienvenido.
La generalización, en este caso en particular, debe ser contextualizada, poniéndole un par de diques: claro, no todo el arte entra en esa defensa, vale, se me olvidaban los excesos posmo. Pero entonces ¿cuál arte sí podemos defender de las hordas oscurantistas?
No todas las generalizaciones son sospechosas; algunas son difíciles de fundamentar apropiadamente y ya. Otras son muy necesarias.
Sobre la Ilustración y el dogma: la ilustración como ideología sí es dogmática, claro, como cualquier ideología, pero como visión de mundo basada en la crítica y el escepticismo (la caza del dogma, precisamente) definitivamente no lo es.
Los que se enrabonan cuando se critica a la razón y no dialogan, probablemente están en la ilustración como ideología, y puede que afirmen eso de la razón universal o la super razón individualista infalible sin pestañear. Hay otros que no se enrabonan: mire a Habermas dialogando con Derrida, por ejemplo.
La ilustración, entendida como una visión del mundo que puede criticarse a sí misma, autoevaluarse, revisarse, etc., me convence. ¿A ustedes no?
Abril 10, 2007 en 8:38 am
Piss Christ es una de las obras de crítica social mejor logradas, por el objeto en sí, la situación del artista en ese momento, el tema de las becas artísticas del MoMA cuando se presentó el trabajo, y la situación misma (inclusive, política) del museo luego de haberse premiado en años ateriores obras mediocres y de poco contenido; con todo y eso, no deja de tener su tufillo mercadotécnico.
Abril 10, 2007 en 10:08 am
Creo que sí. En todo caso el autor podría presentarse como un artista con má$ pantalla desde ese momento, lo que implicaría un alza en el precio de sus obras.
Junio 29, 2007 en 12:07 pm
Pues Marcel Duchamp no se hizo presisamente rico por denostar la iconolatría de la época, ese juicio es un poco infundado y requeriría de checar la historia de vida de cada autor y la relación entre su “arte” y la condición social en la que vivía.
Es algo así como de la onda Ramelais.
Noviembre 2, 2007 en 7:00 pm
¿Por qué no comentan?
Más sobre este pecaminoso tema en
http://juanburidan.blogspot.com/
Diciembre 10, 2007 en 3:14 am
Mi objeto era simplmente conocer el nombre del autor de esta sublime melodía inspirada en Jesucristo. Cuando la escuché por vez primero la sentí dentro de mi alma. Eso es todo. Mil gracias.
Diciembre 10, 2007 en 10:15 pm
Jesucristo y otros dioses paganos, cómo no, como Krishna, por ejemplo, mediante una melodía que acabó siendo un plagio. Muy religioso todo.
Sois bienvenidos todos, hermanos.
Marzo 7, 2008 en 1:08 pm
No puedo creer que veas mal el que la Iglesia Católica defienda sus dogmas en que se basan sus creencias . Justamente por ser algo sagrado se debe tratar como tal. A mi lo que me parece absurdo es que haya personas que se crean capaces de modificar y hacer a su poco entendimiento cosas tan especiales dignas de respeto.
Ahora te cuestiono: TE GUSTARÍA QUE DIBUJARAn A TU MADRE SEMIDESNUDA TIRADA EN UN JARDÍN POR ASEMEJAR UNA PINTURA????
Creo que no sería mucho de tu agrado cierto? Recuerda que tu libertad termina cuando afectas la libertad de otro.
Marzo 9, 2008 en 5:24 am
Bueno, Ángeles, la verdad no considero sagrado ningún dogma, menos cuando tiene efectos tan dañinos. Ser creativo no es sinónimo de tener poco entendimiento, yo más bien diría todo lo contrario.
Respecto a mi madre o mi padre, ellos no pretenden representar a todo el género humano, ni tienen propiedades divinas, pero en cambio sí son humanos, y por ende tienen cuerpo y no creo que se avergüencen por eso. Si quieren hacer desnudos o no es su problema, para eso son adultos y toman decisiones de forma autónoma, sin esperar la autorización del cura de su parroquia, por ejemplo.
Ese cuentico de “los límites de mi libertad y la de los demás” está ya muy trillado y en realidad trivializa bastante el problema.
Abril 12, 2008 en 1:02 am
La creatividad, al menos en lo que se refiere a publicidad, sí que debe tener unos límites (y de echo los tiene). Siempre que se trate, el tema que sea, desde el respeto, con conocimiento de causa y que esté justificado por la comunicación que se pretenda transmitir al público creo que es lícito.
Muy interesante este post. Lo enlazamos en nuestro blog publicidadysimbologia@blogspot.com que trata de cómo la publicidad hace uso de la tradición y la religión.
Abril 22, 2008 en 5:57 pm
Siguiendo el hilo… o tirando de él, hago eco de una exposición fotográfica llamada Controversias que indaga sobre los límites de la fotografía, la ética y la jurisprudencia. Tiene muy buena pinta… El único inconveniente es que hay que trasladarse a Lausana…
Añado que, personalmente, soy una fanática de la iconografía religiosa. Me apasiona el poder de su imaginería y la uso frecuentemente en mis creaciones (caseras, soy una aficionada). Me confieso, sinceramente, irrespetuosa con las religiones por, como bien se señala más arriba, son dañinas y perjudiciales para el ser humano. Sacan la magnificencia individual y la exportan a entes externos a los que, encima, hay que temer por la represalias futuribles en otra vida… Anda ya!!!
Prefiero encontrar en mí y en la gente que quiero y adoro; y a la que conozco y conoceré; lo increible de la vida y no en un libro y unos dogmas que a día de hoy más se parecen al cuento de “El traje del emperador” que a otra cosa.
Dejo el link de El Pais
http://www.elpais.com/articulo/cultura/fotografia/sienta/banquillo/elpepucul/20080408elpepicul_1/Tes
Y un beso de almendras para todos…
Abril 22, 2008 en 10:19 pm
Bienvenidas, Marian y Boni.
Referente al respeto, Marian, la publicidad probablemente tenga más razones para evitar herir susceptibilidades, aunque el escándalo asociado puede ser muy rentable, pero en el arte una de las tradiciones establecidas desde hace rato ya, es la de enfrentarse al establecimiento. Hay muchas formas de hacerlo, claro, unas mejores que otras, pero lo importante es que el arte no tiene la obligación de respetar nada, incluyendo la religión, las madres, los abuelos, etc.
Estoy de acuerdo contigo Boni. No hay como adorar a gente de carne y hueso. Sí, la exposición se ve interesante, pero mis compromisos me impiden ir a Lausana en este momento.
Por cierto, tus besos de almendras fueron muy bien recibidos.