
Creo que los cinco o seis lectores de este blog no le dieron mucha importancia al concierto que organizó Juanes -sí, el encargado de hacer la banda sonora del gobierno Uribe, nuestro remedo de Bono- luego de esa crisis diplomática de telenovela. En caso contrario, aquí está un buen artículo sobre música y activismo, escrito por Diego Manrique, un veterano periodista musical para “El país”:
Resulta enternecedora esa esperanza de que nuestros cantantes nos proporcionen pistas para resolver los grandes problemas del presente. No hay seres más despistados e ignorantes de la realidad que los triunfadores. De principio, se aíslan del resto de los humanos: se relacionan entre ellos mismos y, para el día a día, prefieren rodearse de lacayos. Su visión del mundo es tremendamente limitada: a veces, leen un periódico; generalmente, reciben sus noticias masticadas, vía televisión o Internet. En un altísimo porcentaje, ni siguen el devenir de la música en la que se desenvuelven. Tienden al egocentrismo y rechazan asimilar información que no apoye sus ideas preconcebidas. Y sin embargo, confiamos en que ellos aporten soluciones a cuestiones ajenas a su oficio
Una cosa es querer cambiar las cosas con música y letras realmente inspiradoras, y otra ese flojo proselitismo.

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