Ver a My Bloody Valentine en concierto ahora podría ser otra de esas pseudo-experiencias desalentadoras. Como escribí hace tiempo, detrás de ellos hay un mito enorme, alimentado por casi 20 años sin prensar un álbum completo, después de su inigualable Loveless, y de marcar un hito con sus presentaciones en vivo. Además, uno espera mucho, muchísmo, de una banda que ha estado esos casi veinte años influyendo gran parte de lo que vale la pena ser escuchado y disfrutado -del shoegaze para abajo, desde Lush hasta lo rescatable de Garbage-.
Lo mejor es que no me desilusionó. No estan overrated. De hecho, gracias en parte a una oportuna falla en mi atención, sobrepasó todo lo que podía esperar. Aunque los reviews de sus conciertos siempre han hablado maravillas de ellos, verlos en vivo es mejor que todo eso. Es una experiencia, en el verdadero sentido de la palabra. Algunas bandas pueden hacerlo bailar a uno, otras lo transportan a otro lugar o a otro tiempo; otras lo llenan de energía o de tristeza. Otras le cambian la forma de entender la música en vivo. MBV puede hacer todo esto y más.
Para explicar lo anterior, está este concierto del 89, cuando el Loveless no estaba ni en fase de maquetas, en el que aparecen tocando un extraño alargue atonal en medio de una de sus mejores canciones, You Made Me Realise:
Esta deliciosa cacofonía repetitiva, como pueden notar, se adelanta un tiempito al heyday del grunge, y se alimenta de experiencias sónicas paralelas como Sonic Youth, Einstuerzende Neubauten y Jesus and Mary Chain. Lo mejor es que disfrutamos de una versión actualizada, que no fue igual a la versión prehistórica del video anterior, ni a esta
de hecho, tuvimos nuestro propio ritual:
Este segmento, llamado con razón theholocaust, se mantiene como cierre tradicional de los conciertos de MBV. Ya sea concentrándose en la reacción de los demás, o en la propia, alzando las manos o tapándose los oidos, uno sabe que no va a experimentar esto fuera de un concierto de MBV. De hecho mi cuerpo probablemente nunca va a sentir algo así. Las metáforas con el sexo cuadran perfectamente.
Lo mejor es que la experiencia no fue solo ese cierre épico, sino el conjunto del concierto. A pesar de la etiqueta, por ejemplo, lo de shogaze sólo puede aplicarse a Belinda y a Kevin, quienes apenas gesticulaban y jamás se dirigieron al público, salvo en un comienzo en falso. Debbie Googe y Colm O’ Ciosig, bajo y batería en una banda muy compenetrada, tocaron sus instrumentos con un despliegue físico impresionante. Por momentos parecía que eran ellos quienes impulsaban el concierto.
Un par de ejemplos explicarán de qué estoy hablando:
¿Dónde voy a conseguir un concierto mejor? Después de despertarme, todavía sigo soñando. Menos mal tuve una excelente compañía para disfrutarlo (A pesar del scoop!), y para volver dolorosamente a la realidad. Afuera nos esperaba la señorial Richmond, muy lejos de este salto al futuro todavía vigente 17 años después.
coda: ¿A quién carajos le importa si MBV saca material nuevo? Que editen un buen DVD en vivo y listo.
Esta fue mi feliz introducción al mundo del video clip, y casi casi de la rumba negra en inglés, “Don’t Stop ‘Til You Get Enough”:
A la hora de hablar de tipos como Michael Jackson mucha gente se transforma en un insoportable crítico de arte, de esos a los que cualquier cosa que sea exitosa les parece terriblemente sospechosa. Por otro lado, la gente también se vuelve una especie de Torquemada, un inquisidor implacable que debe extirpar cualquier asomo de pecado del mundo. Ambas posiciones me parecen insoportables.
Los ultra indie, o alguna vez ultra alternos, reaccionan de manera irracionalmente agresiva cuando oyen la palabra “comercial”. Como sabemos, es peor que mentarles la madre. El problema es que el no entrar en la mecánica de los mercados masivos no garantiza calidad, ni en la música ni en ninguna otra área, ni viceversa. Quienes entran en la industria y la aprovechan o permiten que la industria se aproveche de ellos, no necesariamente deben producir porquería. Una cosa es la calidad, otra el acceso a los mercados masivos. El esnobismo detrás de esta idea es bastante claro: lo mejor es oir música que nadie oye, y luego inventarse que cualquier música masificada es mala. Otra cosa es pensar que no hay más música más allá que la programada por los medios estándar, obviamente.
Por el otro lado, mucha gente piensa que la producción creativa de los artistas con “vidas moralmente conflictivas” debe ser, necesariamente, mala. Este es otro rasgo patente de pobreza en la capacidad de análisis. Si ser un buen artista depende de la aceptación de los cánones morales, tendríamos que quedarnos con una minoría selecta de santurrones. La vida disipada, vil y corrupta que pudiese tener un creador no tiene que ver con su creación. De otra forma habría que hacer hogueras enormes con cientos de novelas, poemas, edificios y, claro, discos de rock. Muchas veces la incapacidad creativa trata de escudarse en cruzadas moralistas muy improductivas, como en el caso de U2 en los últimos años y su activismo vacío supuestamente a favor de la pobreza en África.
El caso de Michael Jackson sirve para ejemplificar ambos posiciones. Su producción, hasta bien entrados los 80, indiscutiblemente está entre los clásicos de la música negra de EU, incluyendo sus discos con los Jackson 5. Su talento como bailarín y showman en concierto dejó un precedente que todavía sirve de referencia para los músicos del género. Los récords de ventas que obtuvo no opacan esa calidad, ni su uso magistral del video clip para promocionar sus discos -recordemos que gracias a él se acabó parcialmente el veto a los artistas negros en Mtv. Otra cosa muy diferente fue su vida personal, y la forma como la prensa lo explotó. De haber sido el peor acosador de menores de edad de su generación, incluso eso no habría cambiado el hecho de que era un excelente músico.
Jacko llevó al extremo, hasta convertirlas en caricaturas, a un par de tendencias muy fuertes en las sociedades de nuestra época. El miedo a asumir las edad adulta y sus responsabilidades, alargando intermitentemente la adolescencia; y el miedo a las consecuencias físicas del envejecimiento, y uno que otro rasgo heredado. Su extraño cariño por los adolescentes y los niños tampoco viene de alguna extraña enfermedad que sólo él padeció. Jacko pudo terminar su vida viéndose como una extraño andrógino blanco de no mas de 30 años, abandonando sus fuertes rasgos negros masculinos, y además compartiendo su cama con menores de edad. El problema es que no son precisamente pocos quienes hacen lo mismo, sólo que sin llegar a esos extremos. Muchas personas desean mantenerse en una adolescencia prolongada, incluyendo, claro, a muchos de quienes desean convertir al rock en un estilo de vida. No son pocos quienes desean con fervor jóvenes efebos y nínfulas, y no precisamente para educarlos. Sin embargo, estas tendencias parecen olvidarse a la hora de criticar a Jacko.
En todo caso, Jackson no va a sufrir nunca más las tristes consecuencias de su cortísima niñez. Nosotros podemos seguir disfrutando lo mejor de su legado:
Luego de un alargado y forzoso hiato volvemos al ruedo. El tema no podía ser más trillado, ni más deprimente: la banda sonora para terminar una relación, ya sea antes, después o durante el proceso de despedida. Alisten su caja de kleenex. “Single”- Everything But the Girl
Una cruda descripción de lo que serían los primeros días luego del fin, enfatizando en la duda y la incertidumbre ¿En qué he cambiado ahora? ¿En qué estará pensando la otra persona?
I’ll put my suitcase here for now
I’ll turn the TV to the bed
But if no one calls and I don’t speak all day
Do I disappear
Look at me without you
I’m quite proud of myself
I feel reckless, clumsy
And like I’m making a mistake
A really big mistake
And do you like being single
Do you want me back
“Sorry Seems To Be The Hardest Word”- Elton John
De la época en que el dúo Taupin- John realmente escribía buenas canciones, llega este directo a la mandíbula. Aquí pedir perdón no es sólo lo más difícil, de hecho parece que ya no va a servir para nada.
What have I got to do to make you love me
What have I got to do to make you care
What do I do when lightning strikes me
And I wake to find that you’re not thereWhat do I do to make you want me
What have I got to do to be heard
What do I say when it’s all over
And sorry seems to be the hardest word
“Love Will Tear Us Apart”- Joy Division
Cobain tenía razón. Es difícil encontrar otra canción más honesta que esta. Claro, esta es LA canción perfecta sobre diagnósticos post-relación. Rutina, rencor, estancamiento, rechazo, sintetizados magistralmente. La campeona del género “dancing with tears in my eyes”.
When the routine bites hard
And ambitions are low
And the resentment rides high
But emotions wont grow
And were changing our ways,
Taking different roads
Then love, love will tear us apart againWhy is the bedroom so cold
Turned away on your side?
Is my timing that flawed,
Our respect run so dry?
Yet there’s still this appeal
That we’ve kept through our lives
Love, love will tear us apart again
“For No One” - The Beatles
McCartney no podía faltar aquí con una de sus obras maestras. El paralelo entre estos dos personajes y sus diferentes visiones sobre el final de su historia llega a ser devastador. Un micro-cuento de desamor en el que no sobra nada.
Your day breaks, your mind aches
You find that all her words of kindness linger on
When she no longer needs you
She wakes up, she makes up
She takes her time and doesn’t
feel she has to hurry
She no longer needs you
And in her eyes you see nothing
No sign of love behind the tears
Cried for no one
A love that should have lasted years
You want her, you need her
And yet you don’t believe her when
she says her love is dead
You think she needs you
“You Can Go Your Own Way” – Fleetwood Mac
O la despedida en vivo y en directo de Lindsey Buckingham a Stevie Nicks. Sentimientos contradictorios y reproches abiertos en el adiós.
Loving you
Isn’t the right thing to do
How can I ever change things
That I feelIf I could
Maybe I’d give you my world
How can I
When you wont take it from meTell me why
Everything turned around
Packing up
Shacking up is all you wanna do
“I Will Survive” – Cake
La mejor version de este himno post-echada. Nada de auto-conmiseración, lo mejor está por venir –o al menos debemos tratar de convencernos de eso-.
At first I was afraid
I was petrified
I kept thinking
I could never live without you by my side
But then I spent so many nights
Just thinking how you’d done me wrong
And I grew strong
I learned how to get along
“Don’t Think Twice, It’s All Right” – Bob Dylan
¿Cuantas canciones de despedida tiene Dylan en su repertorio? Esta en particular es probablemente la más cruda. No hacen falta preguntas, ni dudas o lloriqueos; llegó la hora de la despedida y punto, no hay más tiempo que perder.
Still I wish there was somethin’ you would do or say
To try and make me change my mind and stay
We never did too much talkin’ anyway
So don’t think twice, it’s all rightI’m walkin’ down that long, lonesome road, babe
Where I’m bound, I can’t tell
But goodbye’s too good a word, gal
So I’ll just say fare thee well
I ain’t sayin’ you treated me unkind
You could have done better but I don’t mind
You just kinda wasted my precious time
But don’t think twice, it’s all right
“The Winner Takes It All” – ABBA
Otra despedida en directo, esta vez entre Agnetha Fältskog y Björn Ulvaeus, con una letra entre estoica y miserable. Perfecta para encerrarse en el cuarto y dar rienda suelta a pataletas lacrimógenas.
I was in your arms
Thinking I belonged there
I figured it made sense
Building me a fence
Building me a home
Thinking I’d be strong there
But I was a fool
Playing by the rulesBut tell me does she kiss
Like I used to kiss you?
Does it feel the same
When she calls your name?
Somewhere deep inside
You must know I miss you
But what can I say
Rules must be obeyed
“Crimen” Gustavo Cerati.
Cerati hila aquí con una buena metáfora el problema de los fracasos pasados y su relación con las despedidas presentes, incluyendo temas que no son relevantes sólo para los porteños, como asumir que se perdió y las consecuencias que eso tendrá para nuestro ego.
La espera me agotó
No sé nada de vos
Dejaste tanto en mí.
En llamas me acosté
En un lento degradé
Supe que te perdí.¿Qué otra cosa puedo hacer?
Si no olvido, moriré
Y otro crimen quedará
Otro crimen quedará
sin resolver.Una rápida traición
Salimos del amor
Tal vez me lo busqué.Mi ego va a estallar
Ahí donde no estás
oh…los celos otra vez.
Ahora sé lo que es perder
“Guess I’m doing fine”, Beck
Todo el Sea Change puede considerarse como un disco de despecho, pero creo que la canción que se lleva las palmas es ésta. Estoy de acuerdo con el video: no hay nada mejor que jugar fútbol cuando uno está en medio de la depresión post-break up.
There`s a blue bird at my window
I can`t hear the songs he sings
All the jewels in heaven
They don`t look the same to meIt`s only lies that I`m living
It`s only tears that I`m crying
It`s only you that I`m losing
Guess I`m doing fine
“I Don’t Want to Get Over You”, Magnetic Fields
No podian faltar Mr. Merrit y sus amigos. Perfecto para quienes desean alargar la melancolía de la despedida un poco más, negándose a dejar atrás a su ex.
I don’t want to get over you.
I guess I could take a sleeping pill and sleep at will
And not have to go through what I go through.
I guess I should take Prozac, right,
And just smile all night at somebody new,
Somebody not too bright but sweet
And kind who would try to get you off my mind.
I could leave this agony behind which is just what I’d do if I wanted to,
But I don’t want to get over you cause
I don’t want to get over love.
I could listen to my therapist, pretend you don’t exist
And not have to dream of what I dream of;I could listen to all my friends and go out again and pretend it’s enough,
Or I could make a career of being blue
I could dress in black and read Camus,
Smoke clove cigarettes and drink vermouth like I was 17 that would be a scream
But I don’t want to get over you.
“Segundo premio”, Los Planetas
Especialistas en despedidas crudas –véase “Pesadilla en el parque de atracciones”-, en este caso los españoles sónicos dejan colar un poco de esperanza entre el rencor y la mala leche.
Mirando las paredes de este cuarto,
rezando por que vengas otra vez ,
y todo lo que habíamos hablado
es todo lo que vamos a perder.
Si nunca quise ser el único a tu lado,
si tuve miedo fue por que acabara así,
y todo el tiempo que he desperdiciado
se vuelve de nuevo contra mí.
Y si esto te hace daño,
si te puedo hacer sufrir,
ha servido para algo
al menos para mí.
Live 8 fue una oportunidad sin igual para vender la idea de que el rock podía servir para asuntos políticamente correctos, pero todo parece indicar que no fue nada más que otra manifestación del paternalismo típico de los países (post) industrializados: “nosotros te enseñamos a hacer lo que tu necesitas, lo que obviamente no tienes idea de cómo hacer y tu condición cultural te impedirá hacer en el futuro”.
Recuerdo que alguien me dijo por ese entonces que le parecía increíble que todos estos empresarios tan liberales y amorosos no alentaran iniciativas provenientes de los países a los que iban a ayudar, ni les invitaban a participar de las decisiones que los afectarían. Pues el director deAfrican Aid Action, Jobs Selasie, le dió la razón. Con cifras en mano afirmó que este tipo de obras de caridad sirven para incrementar la corrupción y la dependencia de los países africanos. Desde la campaña original de Live Aid, el número de africanos que dependen de ayudas y donaciones se ha incrementado en un 500%, mientras que los gobiernos africanos dependen ahora en un 70% de los aportes internacionales, cuando por ese entonces sólo lo hacían en un 20%.
Ese es el resultado del idealismo vacío de Bono y Geldof. Es lo mismo que regalar mercaditos en un cinturón de miseria pensando que con eso se va a acabar la pobreza. El típico razonamiento de las hermanitas de la caridad. Evitemos atacar el problema estructural, de fondo, y quedémonos en lo superficial, de manera que siempre habrán razones para que nos feliciten, porque el problema real no se va a acabar. No hay nada mejor que despojar a la gente de sus responsabilidades, de su autonomía, precisamente porque ser autónomo es realmente incómodo, difícil. Siempre será más fácil optar por tener una figura paternal que nos impida pensar y actuar por nuestra cuenta.
“Aid has failed because campaigners, charities and governments do not have the right plan and excluded African entrepreneurs and grassroots organisations from being part of the solution… You can’t impose change from without. It has to come from within and we won’t end poverty with handouts. Africans need to fight corruption and work hard.”
Unas preguntas sueltas para redondear ¿Cuántas bandas africanas tocaron en estos conciertos?¿Cómo influenciaron los conciertos a las ventas de los artistas participantes? ¿Cómo será la versión latinoamericana, con Shakira a la cabeza?
“La galería Roger Smith de Nueva York ha decidido cancelar la próxima exposición de una escultura de chocolate que representa a Jesucristo desnudo en la cruz, debido a las protestas de grupos cristianos por coincidir la exhibición con la Semana Santa. La escultura titulada My Sweet Lord (Mi dulce Señor) -que representa Jesucristo crucificado y que está hecha de chocolate con leche iba a ser expuesta a partir de este lunes. La obra mide 1,80 (es decir, es de tamaño natural) y ha salido de las manos del escultor Cosimo Cavallaro… La exposición ha sido suspendida después de que organizaciones católicas decretaran un boicot contra el Hotel Roger Smith, que comparte gerencia con la galería de arte… Entre los grupos que protestaron por el anuncio de la exposición figura la Liga Católica para los Derechos Civiles y Religiosos, cuyo portavoz, Kiera McCaffey, calificó la exhibición de “un asalto a los cristianos durante la Semana Santa”.”
Las analogías con la canción de George Harrison y la metáfora de la eucaristía cristiana (“comer” a Cristo en la comunión) hacen a esta obra mínimamente interesante. No tiene un sentido ofensivo, y la ironía es apenas leve, en realidad, y lo único inusual viene a ser el desnudo “total”. Pero eso no lo ve todo el mundo. Y no porque no pueda, sino porque no quiere. En pleno 2007 todavía hay gente que cree que el arte sobre asuntos religiosos debe centrarse en la reverencia y la adoración únicamente. No pueden entender que hay otras formas de entender los relatos religiosos, otras aproximaciones no religiosas a estos asuntos, o que puedan darse comprensiones religiosas paralelas. 500 años de arte secular sobre asuntos religiosos, botados a la caneca. ¿Los cristianos acaso no “asaltan” a los laicos en Semana santa? ¿Qué hacer con nosotros, las minorías no religiosas? Lo peor de todo es que esto no pasa en Popayán o Tunja, sino en Nueva York, la meca cosmopolita de occidente, y la iniciativa es generada por grupos católicos, que se supone no son tan poderosos en E.U.
No es el primer caso. En 2001, una artista chicana, Alma López, hizo una re-interpretación de la iconografía guadalupana con una imagen que hacía actual a la virgen de Guadalupe, de la misma manera en que muchos artistas desde la Edad media han vestido a personajes de la Biblia con ropas y atuendos propios de la época de su época. En vísperas de Semana santa, la exposición presentada en Nuevo México (E.U.) también enfrentó protestas . La exposición también tuvo que cerrar. En la página de la artista pueden leer artículos al respecto. He aquí la obra blasfema:
La siguiente pintura, una “Coronación de la Virgen”, es otro ejemplo de personajes de la Biblia con fachas de la época de autor. Muy fashion, sí, como todo lo de Botticelli. ¿Qué blasfemo, cierto?
En un caso similar al de Alma López, el artista mexicano Rolando de la Rosa presentó, en 1988, una instalación que representaba a la Virgen de Guadalupe con rostro de Marilyn Monroe y a Jesucristo con el de Pedro Infante, la cual fue desmontada del Salón Nacional de Artes Plásticas del Museo de Arte Moderno de México, debido a numerosas protestas; el director del centro, Jorge Alberto Manrique, fue destituido.
En ambos casos se da una interesante unión entre lo pop y lo religioso, una unión que hace rato se da en el sincretismo popular latinoamericano, en el que deportistas, cantantes, modelos, actores de cine o de telenovelas rivalizan con imágenes religiosas o reproducciones del “gran arte” dentro de nuestra iconografía.
Recordemos en Colombia el caso, mucho menos artístico, de la última cena representada en imágenes provocadoras por la revista Soho. La reacción no se hizo esperar y muchos pegaron el grito en el cielo, demandando incluso, pero es que también las revistas light pueden ejercer su libertad de expresión. En otro caso de publicidad gratuita a partir de escándalos, Marithé François Girbaud utilizó a comienzos de 2005 una interesante imagen como centro de una campaña publicitaria, en la cual un grupo de modelos femeninas representaba la última cena, evocando el fresco de Da Vinci. La iglesia demandó a la empresa francesa, argumentando que “trivializar los actos que constituyen el fundamento mismo de una religión era un insoportable acto de violencia moral”. Claro, ni Cristo ni los apóstoles pueden ser mujeres. Eso es trivializar la religión.
Es obvio que expresiones artísticas como la fotografía, o productos de la creatividad como la publicidad también deben disfrutar de la tolerancia que tanto se predica para la religión. Pero en los casos anteriores eso no se dio. Menos mal salimos de la Edad media, pero ¿a qué se debe que la religión prevalezca en estos casos sobre otras áreas de la cultura? Cualquier forma de coacción a la creatividad humana es indeseable y torpe, especialmente cuando hablamos de arte. ¿Recuerdan “La última tentación de Cristo” de Scorsese? Prohibirla en los sitios donde lo hicieron, incluyendo Colombia, evitó que muchos creyentes y no creyentes experimentaran una verdadera experiencia espiritual de la mano de un gran cineasta, así fuese desde una perspectiva poco ortodoxa; evitó que muchos reflexionaran a fondo sobre un tema central en la cultura occidental. Algo similar puede pasar cada que los fanáticos logran evitar la exhibición de obras como la de Cavallaro o Alma López, independientemente de su calidad artística. En todo caso, como objeto artístico (ya que el arte no tiene que andar arrodillado ante la religión) esa imagen de Alma López es una reinterpretación interesante de una larga tradición ideológica, y está más cercana a la gente que la aria de ojos azules que generalmente encontramos en los altares de los feligreses. El arte moderno y postmoderno, además, hace rato que se dedica a rescatar lo cotidiano, lo lejano a toda bulla grandilocuente salvadora, y un buen ejemplo de eso es la chocolatina crística de Cavallaro.
Para terminar, creo que es bueno recordar en esta semana de reflexión una cita atribuída a Voltaire: “Aquellos que te hacen creer en absurdos pueden hacer que cometas atrocidades.”
George Soros, el magnate ultra liberal, filántropo (¿una contradicción en los términos?), alumno de Karl Popper (su cuento de la “sociedad abierta” es Popper para empresarios), opositor de Bush y sus compadres, ha afirmado que la civilización occidental está en sus últimas.
Parece que estamos realmente jodidos. Al apocalíptico informe sobre el calentamiento global que ventilaron las Naciones Unidas, que tantos conciertos ayudará a promover, y que tantos políticos hace rato aprovechan como plataforma electoral (empezando por Al Gore), se le suman ahora estas declaraciones del supermillonario Húngaro: “¿Qué viene después?, quien sabe. Pero el calentamiento global, la amenaza nuclear, la crisis de los recursos y la guerra contra el terror son peligros que indican que existe una fuerte probabilidad -afirma- de que la civilización occidental se dirige a su fin”, dijo en una entrevista, y repite en foros y conferencias en apoyo a su libro “The Age of Fallibility”, publicado en junio de 2006. El libro es menos amarillista en sus afirmaciones, como puede verse en este extracto de su introducción (leala completa aquí):
“To build my case, I must start at the deep end by exploring the relationship between thinking and reality. This will be an abstract, philosophical discussion, but if I am right in saying that misconceptions play a prominent role in history, I cannot avoid it. I contend that our understanding of reality is inherently imperfect and all human constructs are flawed in one way or another. Open societies recognize our fallibility, closed societies deny it. America is an open society, but people are not well versed in philosophy and they do not fully understand the principles of open society. That is how they came to be misled. To make that argument, I must explain the concept of open society.
I have made the philosophical discussion in Part One as readable as possible and it will help make the arguments in Part Two more powerful. For instance, I explain that the truth is not as self-evident as the Founding Fathers thought when they signed the Declaration of Independence. We have discovered since then that the truth can be manipulated. To persist in the pursuit of truth, we must realize that false metaphors and other misconceptions can have unintended adverse consequences. That awareness is lacking in a large part of the electorate. hose who are not interested in this argument should turn directly to the second part of the book. In Part Two, I address what I consider to be the most pressing problems of the present moment in history: the present dangers to America as an open society; the failings of the European Union as an open society; the difficulties in spreading democracy; the lack of a legitimate international community capable of exercising the responsibility to protect; the global energy crisis, and nuclear proliferation. I cannot claim the same kind of validity for my views on these subjects as I do for the conceptual framework. It would invalidate my framework if I did. As a participant, I cannot avoid bringing my biases to bear. My bias is already visible in the selection of the problem areas.
Here is a broad outline of the main argument of Part Two: American has fallen into the hands of extremist ideologues, led by Vice President Dick Cheney and Secretary of Defense Donald Rumsfeld, who believe that the truth can be success fully manipulated. They have successfully manipulated a born-again president and a feel-good public. But there is a reality that exceeds heir comprehension and that has rendered their policies counterproductive. The root cause of trouble is a false metaphor, the war on terror. It has done terrible damage to our standing in the world and endangered our open society at home; yet it is still generally accepted as the natural response to 9/11. I detail the damage and argue that it is largely self-inflicted by the willful misinterpretation of reality. We cannot start repairing the damage until we repudiate the false metaphor of the war on terror. We must do more than just revert to the policies we pursued prior to 9/11. We must recognize that as the dominant power in the world we have a special responsibility. In addition to protecting our national interests, we must take the leadership in protecting the common interests of humanity. I go into some detail as to what that entails.
Mankind’s power over nature has increased cumulatively while its ability to govern itself has not kept pace. There is no other country that can take the place of the United States in the foreseeable future. If the United States fails to provide the right kind of leadership our civilization may destroy itself. That is the unpleasant reality that confronts us”.
Para hacerle oposición a Bush y sus amigos no es necesario recurrir al sensacionalismo apocalíptico, como se ve arriba. Creo que Soros tiene claro por qué estos fanáticos ultra godos son un problema para la civilización (los del opus parecen mamertos a su lado).
¿Por qué le dio por decir ahora que occidente llega a su fin? Si se refiere a la falta de apoyo a las iniciativas realmente democráticas, de respeto al disenso, basadas en la igualdad de todos los hombres proclamada por occidente desde la Ilustración (¿recuerda Guantánamo, la punta del iceberg del régimen de Bush? ¿La legislación antiterrorismo en Gran Bretaña y otros países?), hasta puede que sí, pero eso es cuento viejo. A occidente lo están enterrando desde siempre. Spengler propuso ya hacia 1920 la decadencia de occidente, y desde entonces cada rato la recuerdan. Lo de la crisis de los valores democráticos tampoco es nuevo, es sólo que ahora ha llegado a topes preocupantes en muchas partes del mundo.
Con este cuento de la caída de occidente ya van a comenzar a especular con la futura hegemonía china, el poderío ruso, la llegada del anticristo (!Chávez¡)…
Y usted, ¿Qué va a hacer el domingo respecto a la visita de Bush?