Se murió Bo Diddley. Sí, otro obituario en este intermitente blog, sólo que en este caso el viejo Bo era de mis preferidos.
Diddley no sólo me gustaba, sino que fue un excelente músico, uno de los pilares venerables del rock. ¿Quién se puede dar el lujo de sacar en un solo sencillo dos canciones como “Bo Diddley” y “I’m a man“? Si el vetusto sistema de copyright pagara regalías por la creación de ritmos, este señor se habría tapado en plata, pero no fue ese el caso. Luego de popularizar su copiadísimo y ultra influyente “Bo Diddley Beat”, desde Buddy Holly hasta The Clash lo adoptaron a sus canciones. De todos modos este ritmo entre caribeño y africano no se lo inventó Diddley, pero sí lo introdujo él a la música popular.
Comencemos con lo mejor. En “Bo Diddley” no sólo introduce ese ritmo primitivo y pegajoso, que transporta al oyente a un ambiente selvático, reforzado por el sonido caribeño de las maracas, sino que, basándose en una tradicional canción de cuna, pone en la mezcla un guitarra con un tremolo futurista, en un conjunto que reproduce el ruido de los trenes en la lejanía. El rock n’ roll encapsulado en una canción ya en 1955:
Otra versión del ritmo en “Hey Bo Diddley” en 1966 ( preste atención a la hermosa guitarrista, “The Duchess“, en ambos videos. Se trata de la hermanastra de Bo):
En un pasquín neoyorquino decidieron enumerar las canciones que adoptaron el Diddley beat. Aquí les dejo algunos ejemplos:
“Not fade away” de los Rolling Stones, haciendo un cover de Buddy Holly en 1964, con Mick en las maracas -un aporte para algún salsero-:
“I Want Candy” de los Strangeloves. La cuota Nugget proto punkera, en 1965:
(este de los Electric Prunes es otro aporte de esa línea
“Panic in Detroit” de David Bowie, en 1973. No podía faltar este señor experto en reciclajes, metiéndole salsa, paranoia urbana y Ché Guevara al ritmo Diddley:
“Hateful”, de The Clash, en 1979. Para el “London Calling”, Clash adapta el tumbao de su compañero de gira en ese año. También harían por ese entonces un cover de “Mona”:
(Este vale como video. Al menos así se acuerdan de la canción)
“Call of The Wighat” de The Cramps, de 1982. Psychobilly con toque Diddley:
“How Soon is Now”, de The Smiths, en 1983. Un adorador de la iconografía gringa de los 50 como Mozzer, no iba a dejar de implementar el beat en sus canciones, ni la guitarra con tremolo, llevada aquí al tope por Marr:
La ñapa no podía ser otra: Los New York Dolls cantando “Pills”, esa especie de calipso decadente de Diddley en el que una “Rock n’ Roll nurse” le da las pepas que necesita, ya en 1961:
Luego de un alargado y forzoso hiato volvemos al ruedo. El tema no podía ser más trillado, ni más deprimente: la banda sonora para terminar una relación, ya sea antes, después o durante el proceso de despedida. Alisten su caja de kleenex. “Single”- Everything But the Girl
Una cruda descripción de lo que serían los primeros días luego del fin, enfatizando en la duda y la incertidumbre ¿En qué he cambiado ahora? ¿En qué estará pensando la otra persona?
I’ll put my suitcase here for now
I’ll turn the TV to the bed
But if no one calls and I don’t speak all day
Do I disappear
Look at me without you
I’m quite proud of myself
I feel reckless, clumsy
And like I’m making a mistake
A really big mistake
And do you like being single
Do you want me back
“Sorry Seems To Be The Hardest Word”- Elton John
De la época en que el dúo Taupin- John realmente escribía buenas canciones, llega este directo a la mandíbula. Aquí pedir perdón no es sólo lo más difícil, de hecho parece que ya no va a servir para nada.
What have I got to do to make you love me
What have I got to do to make you care
What do I do when lightning strikes me
And I wake to find that you’re not thereWhat do I do to make you want me
What have I got to do to be heard
What do I say when it’s all over
And sorry seems to be the hardest word
“Love Will Tear Us Apart”- Joy Division
Cobain tenía razón. Es difícil encontrar otra canción más honesta que esta. Claro, esta es LA canción perfecta sobre diagnósticos post-relación. Rutina, rencor, estancamiento, rechazo, sintetizados magistralmente. La campeona del género “dancing with tears in my eyes”.
When the routine bites hard
And ambitions are low
And the resentment rides high
But emotions wont grow
And were changing our ways,
Taking different roads
Then love, love will tear us apart againWhy is the bedroom so cold
Turned away on your side?
Is my timing that flawed,
Our respect run so dry?
Yet there’s still this appeal
That we’ve kept through our lives
Love, love will tear us apart again
“For No One” - The Beatles
McCartney no podía faltar aquí con una de sus obras maestras. El paralelo entre estos dos personajes y sus diferentes visiones sobre el final de su historia llega a ser devastador. Un micro-cuento de desamor en el que no sobra nada.
Your day breaks, your mind aches
You find that all her words of kindness linger on
When she no longer needs you
She wakes up, she makes up
She takes her time and doesn’t
feel she has to hurry
She no longer needs you
And in her eyes you see nothing
No sign of love behind the tears
Cried for no one
A love that should have lasted years
You want her, you need her
And yet you don’t believe her when
she says her love is dead
You think she needs you
“You Can Go Your Own Way” – Fleetwood Mac
O la despedida en vivo y en directo de Lindsey Buckingham a Stevie Nicks. Sentimientos contradictorios y reproches abiertos en el adiós.
Loving you
Isn’t the right thing to do
How can I ever change things
That I feelIf I could
Maybe I’d give you my world
How can I
When you wont take it from meTell me why
Everything turned around
Packing up
Shacking up is all you wanna do
“I Will Survive” – Cake
La mejor version de este himno post-echada. Nada de auto-conmiseración, lo mejor está por venir –o al menos debemos tratar de convencernos de eso-.
At first I was afraid
I was petrified
I kept thinking
I could never live without you by my side
But then I spent so many nights
Just thinking how you’d done me wrong
And I grew strong
I learned how to get along
“Don’t Think Twice, It’s All Right” – Bob Dylan
¿Cuantas canciones de despedida tiene Dylan en su repertorio? Esta en particular es probablemente la más cruda. No hacen falta preguntas, ni dudas o lloriqueos; llegó la hora de la despedida y punto, no hay más tiempo que perder.
Still I wish there was somethin’ you would do or say
To try and make me change my mind and stay
We never did too much talkin’ anyway
So don’t think twice, it’s all rightI’m walkin’ down that long, lonesome road, babe
Where I’m bound, I can’t tell
But goodbye’s too good a word, gal
So I’ll just say fare thee well
I ain’t sayin’ you treated me unkind
You could have done better but I don’t mind
You just kinda wasted my precious time
But don’t think twice, it’s all right
“The Winner Takes It All” – ABBA
Otra despedida en directo, esta vez entre Agnetha Fältskog y Björn Ulvaeus, con una letra entre estoica y miserable. Perfecta para encerrarse en el cuarto y dar rienda suelta a pataletas lacrimógenas.
I was in your arms
Thinking I belonged there
I figured it made sense
Building me a fence
Building me a home
Thinking I’d be strong there
But I was a fool
Playing by the rulesBut tell me does she kiss
Like I used to kiss you?
Does it feel the same
When she calls your name?
Somewhere deep inside
You must know I miss you
But what can I say
Rules must be obeyed
“Crimen” Gustavo Cerati.
Cerati hila aquí con una buena metáfora el problema de los fracasos pasados y su relación con las despedidas presentes, incluyendo temas que no son relevantes sólo para los porteños, como asumir que se perdió y las consecuencias que eso tendrá para nuestro ego.
La espera me agotó
No sé nada de vos
Dejaste tanto en mí.
En llamas me acosté
En un lento degradé
Supe que te perdí.¿Qué otra cosa puedo hacer?
Si no olvido, moriré
Y otro crimen quedará
Otro crimen quedará
sin resolver.Una rápida traición
Salimos del amor
Tal vez me lo busqué.Mi ego va a estallar
Ahí donde no estás
oh…los celos otra vez.
Ahora sé lo que es perder
“Guess I’m doing fine”, Beck
Todo el Sea Change puede considerarse como un disco de despecho, pero creo que la canción que se lleva las palmas es ésta. Estoy de acuerdo con el video: no hay nada mejor que jugar fútbol cuando uno está en medio de la depresión post-break up.
There`s a blue bird at my window
I can`t hear the songs he sings
All the jewels in heaven
They don`t look the same to meIt`s only lies that I`m living
It`s only tears that I`m crying
It`s only you that I`m losing
Guess I`m doing fine
“I Don’t Want to Get Over You”, Magnetic Fields
No podian faltar Mr. Merrit y sus amigos. Perfecto para quienes desean alargar la melancolía de la despedida un poco más, negándose a dejar atrás a su ex.
I don’t want to get over you.
I guess I could take a sleeping pill and sleep at will
And not have to go through what I go through.
I guess I should take Prozac, right,
And just smile all night at somebody new,
Somebody not too bright but sweet
And kind who would try to get you off my mind.
I could leave this agony behind which is just what I’d do if I wanted to,
But I don’t want to get over you cause
I don’t want to get over love.
I could listen to my therapist, pretend you don’t exist
And not have to dream of what I dream of;I could listen to all my friends and go out again and pretend it’s enough,
Or I could make a career of being blue
I could dress in black and read Camus,
Smoke clove cigarettes and drink vermouth like I was 17 that would be a scream
But I don’t want to get over you.
“Segundo premio”, Los Planetas
Especialistas en despedidas crudas –véase “Pesadilla en el parque de atracciones”-, en este caso los españoles sónicos dejan colar un poco de esperanza entre el rencor y la mala leche.
Mirando las paredes de este cuarto,
rezando por que vengas otra vez ,
y todo lo que habíamos hablado
es todo lo que vamos a perder.
Si nunca quise ser el único a tu lado,
si tuve miedo fue por que acabara así,
y todo el tiempo que he desperdiciado
se vuelve de nuevo contra mí.
Y si esto te hace daño,
si te puedo hacer sufrir,
ha servido para algo
al menos para mí.
Me acuerdo la primera vez que oí “To Here Knows When” en Astroradio, a finales del 92. Me la pasé buscando como cinco años música que se le pareciera -Dynamo, el disco que sacó una desconocida banda argentina en el 93 tenía pedacitos, por ejemplo-, y luego decidí esperar a que My Bloody Valentine lo hiciera, en vista de la ausencia de candidatos reales. Todo parece indicar que por fin se da el milagrito: la banda va a publicar el sucesor de su admirado Loveless, después de 16 años de espera. La historia que va desde las obsesivas sesiones de grabación de este súper disco hasta la noticia de hoy, es digna de una buena novela. El mismísimo Simon Reynolds resumió parte de esta historia en un artículo para Alternative Press en 1995, y en un libro en el que recopila sus artículos tempranos, “Blissed Out“.
Kevin Shields y su banda estuvieron a punto de quebrar a Creation Records debido a los sobrecostos en la grabación del disco, cuya grabación duró tres años e involucró 18 ingenieros en el proceso. McGee, el dueño de Creation, que también estaba produciendo por ese entonces joyas como Bandwagonesque de Teenage FanClub y Screamadelica de Primal Scream, no se aguantó más los conflictos con la banda y los echó. Firmaron luego con Island Records, y con el avance que les dieron se embarcaron en la construcción de su propio estudio, a pesar de que acababan de terminar un tour de 10 meses. El arranque de workaholismo se vería interrumpido por serios problemas técnicos en la consola del estudio, de manera que sólo hasta mayo de 1994 pudieron trabajar en él de nuevo. Para entonces ya había pasado el ímpetu creativo, y aunque Island y Sire -su disquera en E.U.- fueron muy comprensivas, el compromiso financiero con las disqueras ya aparecía como un factor de presión.
En la navidad de 1994 La banda estaba en la bancarrota -no sólo en lo creativo-, tan es así que tuvieron que irse a vivir a su casa estudio al sur de Londres y empezaron a vender sus equipos. Shields no aguantó la situación y entro en crisis. Su propósito era hacer un disco tan impactante como el Loveless, pero que lo distanciara de sus seguidores shoegazers, creando de nuevo melodías hipercomplicadas, sin facilismos. Por otro lado, la banda estaba muy involucrada con la onda Jungle tan en boga por ese entonces en la rumba de la City, lo cual no era nada raro, dada la influencia previa del acid house en sus discos. ¿Cómo fusionar ambas tendencias en medio de ese desierto creativo? Programar las secuencias tomaba mucho tiempo, así que, luego de otro adelanto financiero de Sire y Island, la banda consiguió a Alex Buess, un músico con experiencia en la elaboración de ritmos programados. Los chismes de la época afirmaban que MBV estaba intentando mezclar las guitarras trash metal de sepultura con los ritmos Jungle y Drum and Bass. Víctima de su propio perfeccionismo, finalmente Shields no publicó nada. Colm O’Ciosoig, el baterista, y la bajista, Debbie Googe, se fueron; Googe acabó trabajando como taxista en 1995 a consecuencia del vacío financiero. Island dejó de darle avances a los que quedaron, Shields y Butcher, en 1997, pero no terminaría su contrato hasta 2001. Lo único que publicó la banda en todo este tiempo fue un cover de Wire.
Señalado por muchos como un nuevo Brian Wilson -el nuevo disco podría ser su Smile-, otras veces como un nuevo Syd Barret por sus supuestos problemas mentales, Shields colaboró en todo este largo tiempo con Yo La Tengo, Placebo, e incluso como mezclador con Primal Scream, entre otros.
Lo interesante del nuevo disco que MBV sacaría este año es que va a ser un revuelto del material de esas sesiones de grabación de mediados de los 90 junto con material nuevo. Vamos a poder ver el producto de todo ese novelesco conflicto creativo en una de las bandas más alabadas en estos 15 años. Shields dijo, según The Daily Swarm:
“We were making a record in the ’90s around when the band broke up in 1995…and I continued with Belinda [Butcher]. We kinda made most of an album… It’s going to be this 96/97 record half-finished, and then a compilation of stuff we did before that in 1993-94, and a little bit of new stuff.”
He added: “I pretty much know what the one that’s going to come out this year is going to sound like because its already pretty much three-quarters done already… it sounds like what we sounded like – different, but not radically different. People will go, “yeah, it sounds like My Bloody Valentine.”
Ahora a esperar.
Aquí va una entrevista del 90, en la época del Isn´t Anything.
Y un video de MBV en vivo -¿cómo eran capaces de reproducir ese sonido en directo?-:
Este difunto show británico presentaba a las bandas haciendo el consabido lipsynch televisivo. Lo bueno es que muchos artistas les hacían pistola con actitud. He aquí los ejemplos que conseguí gracias a esa maravillosa máquina del tiempo llamada Youtube:
“Blue Monday” de New Order. Sin lipsynch, pero nótese la displicencia de Bernie:
“Fools Gold”, de Stone Roses. Qué buen lipsynch, Ian:
“Roll with it” de Oasis, con los Gallaher en su mejor época, intercambiando papeles:
“Charmless man”, de Blur. Con instrumentos de juguete:
“Smells Like Teen Spirit” de Nirvana. Qué mamadera de gallo:
Las ñapas:
Una super documentadísima aparición de los Stone Roses en The Late Show, en la que no hacen Lipsynch pero sí tratan de amateurs a los de la BBC cuando se les va el sonido en mitad de “Made of Stone” (el ego de Ian Brown por ese entonces haría ver diminuto al de los Gallagher):
Por acá, cuando vinieron los Toreros muertos aprovecharon el doblaje para intercambiar instrumentos durante la grabación, no recuerdo si fue en el Show de las estrellas o en esta otra versión, muy nuestra, del musical lipsynch: